A veces miras al infinito y ves que no llegas, que no puedes ir más allá de ese maldito horizonte, que tu mirada no da más de sí... ¿para qué mirar más lejos si no alcanza la vista? ¿qué nos depara el futuro?...
¿Existe el futuro?
Yo no lo veo, mis alas se han caído, eran de cera, se derritieron cuando intenté llegué al sol. Sólo veo como todo pasa y no me agarro a nada, en el vacío no se etsá tan mal.
1 comentario:
Jajaja, Íkaro no tenía mi propósito ;).
Un beso psikópata :P
Publicar un comentario